Al sobreproteger a tus hijos puedes estar causándoles más perjuicios de los que te imaginas...
La sobreprotección se conoce como el exceso de cuidado o protección de los hijos por parte de sus padres, que obedece a su temor de que crezcan y comiencen a ser independientes.
Esta sensación se presenta con más frecuencia en las madres por el vínculo que existe entre ellas y sus hijos, pero esto no quiere decir que los padres no lo experimenten, pues ellos también pueden tener conductas de sobreprotección frente a sus hijos.
¿Sobreprotectora, yo?Según los especialistas en el tema, una mamá sobreprotectora tiende a limitar la exploración del mundo por parte de sus hijos, pues teme que pueda golpearse o lastimarse. Así que quisieran mantenerlos en una burbuja donde nada pueda hacerles daño.
Comportamientos como estos, en los cuales los padres limitan a sus hijos en su exploración del entorno, se hace evidente las inseguridades de la madre o el padre frente al desarrollo de sus hijos, y esto puede convertirse en una situación poco beneficiosa porque esas inseguridades pueden comenzar a ser transmitidas a sus hijos.
Evitando esta situaciónAunque controlar la sobreprotección puede ser un poco complicado, existen algunas pautas que pueden ayudar a manejar esta situación:
- Cuando tu hijo te pida ayuda, con algo que sabes puede realizar sin tu ayuda, lo más recomendable es que le sugieras cómo solucionar el problema con sus propios recursos.
- Es normal que tu hijo cometa errores, así que no te anticipes para evitar sus tropiezos. Lo que debes hacerle ver es que cada vez saldrán mejor las cosas.
- Explícale a tu hijo las razones de sus acciones, de modo que pueda actuar por sí solo, aún cuando no esté un adulto a su lado que le indique cómo hacerlo.
- No le evites sacrificios razonables: tu hijo puede perfectamente colaborar en tareas domésticas como poner la mesa, hacerse la cama, ordenar su cuarto, sacar la basura.
- Si tu hijo es tímido, procura que salga más de casa, que abra más su círculo de amigos, pero no forzándole, sino dándole ideas y predicando con el ejemplo, de lo contrario, con los años puede acabar siendo una persona temerosa, solitaria o desconfiada.
- Dialoga mucho con tu hijo, de esta manera podrás prepararlo para situaciones que pueden resultar complicadas.