La plastilina es un recurso que además de ofrecer diversión a quienes la tienen en sus manos, es muy importante para el aprendizaje de los niños.
Su creador, Joe McVicker se hizo millonario antes de cumplir 27 años al patentar el producto como juguete. También es obvia su relación con la arcilla de polímero, empleada para la elaboración de joyas y modelado de muñecas desde mediados de los sesenta.
Beneficios de la plastilinaEn el mundo educativo actual, cada vez son más las herramientas que surgen para aumentar la calidad en el aprendizaje y desarrollo infantil.
- La plastilina es un material didáctico que se ha empleado desde sus inicios como un motivador para la creatividad, el desarrollo psicomotor y hasta como parte de terapias en la que los niños la emplean para darle forma a objetos que ellos no tienen la capacidad de describir verbalmente.
- Sus colores son una forma divertida para que los niños aprendan a diferenciarlos, aprenderlos y mezclarlos. Si se dividen en varios pedazos, son una buena ayuda para enseñar a contar y dar nociones sobre los tamaños. Las opciones que nos brinda la plastilina son muchas, sobre todo si se tiene en cuenta que al ser los niños quienes moldean y crean, su autoestima se eleva.
¡Manos a la obra! Tus hijos y tú se pueden divertir muchísimo fabricando este material en su propia casa, así que presta mucha atención y aprende a hacer plastilina... ¡Es muy fácil!
Necesitas...
- 4 tazas de harina
- 2 tazas de sal
- 2 tazas de agua
- Colorante artificial o anilina
Preparación
Coloca en una olla el agua y el colorante artificial y pídele a tu hijo que las mezcle. Ahora, agrega los demás ingredientes y sigan mezclando.
Cuidando a tu hijo de algún accidente casero, cocina la mezcla a fuego lento hasta que se vuelva una masa suave. Déjala enfriar y amasen juntos la mezcla para luego poder empezar a modelar lindas y divertidas figuras.