El duelo es una reacción emocional que se da frente a las pérdidas que tarde o temprano todos los seres humanos tenemos que enfrentar.
El duelo es una experiencia común y dolorosa, es la aflicción que sentimos cuando sufrimos una pérdida. Existen muchos tipos de pérdidas y no todas se relacionan con la muerte necesariamente. Podemos hacer duelo tras la ruptura de una relación, la
pérdida del empleo, la partida del hogar de un ser querido, tras una limitación física o una enfermedad terminal.
Si bien todos experimentamos dolor cuando perdemos a alguien o nos ocurre algo similar a los ejemplos anteriormente mencionados y tardamos cierto tiempo en recuperar nuestra tranquilidad, ésta se va recuperando de manera gradual, siempre y cuando elaboremos el duelo de manera adecuada.
¿Qué pasa si no se elabora correctamente?Si el duelo no se asume de una manera adecuada, puede tener repercusiones sociales, psicológicas y emocionales, y traer consigo sentimientos negativos, que al no ser canalizados, pueden desembocar en la venganza, el odio o el sentimiento de autodestrucción.
Fases del dueloLos expertos en salud mental, consideran que todo duelo, independiente de la causa o motivo que lo provoque, comprende las siguientes etapas:
- La negación, a creer lo que está sucediendo o pensar que es una equivocación.
- La rabia, irritabilidad, impotencia y frustración, son sentimientos que la persona que está pasando por ese doloroso momento siente contra ella misma o contra la persona que ya no está, contra lo que ya no tiene, contra lo que perdió. Por eso, comienza a experimentar culpa y arrepentimiento de no haber hecho lo suficiente.
- La tristeza profunda, en esta fase la persona comienza a reclamar lo que perdió y las sensaciones de soledad y temor se presentan de una manera más contundente.
- La aceptación, es la última etapa del duelo y es cuando finalmente la persona acepta y comprende la ausencia o pérdida y tiene la capacidad de hablar con más tranquilidad sobre lo sucedido y de adaptarse a la nueva situación, reorganizando su vida y reasumiendo sus labores cotidianas.
¿Cómo ser una buena compañía para quien experimenta un duelo?Un duelo, sea cual sea, le vuelve añicos la existencia a una persona, aunque sea de manera temporal. Sin duda, es una de las experiencias más difíciles que todos los seres humanos tenemos que afrontar de manera consciente, en algún momento de la vida.
Quien haya pasado por una pérdida en su vida, sea la
muerte de un ser querido, una dura crisis económica o un fracaso amoroso, sabe lo difícil y prolongado que puede llegar a ser este proceso.
Situaciones cotidianas como levantarse en las mañanas, bañarse, ir al trabajo, se convierten en una pesadilla. Pero el apoyo y compañía de la familia y los amigos puede ser muy positivos en estas situaciones. A continuación, unos pasos que pueden ser muy útiles a la hora de ayudar a alguien que esté pasando por esta difícil situación:
- Procura informarte acerca del duelo y todo lo relacionado al tema. De esta forma será más fácil comprender las actitudes y comportamientos del doliente y tu ayuda será más efectiva.
- Permite que la persona afectada exprese sus sentimientos de dolor e impotencia por esa pérdida, sin reproches o silenciamientos, al contrario, escuchando y prestando atención. Es importante que si la persona afectada desea hablar y llorar pueda hacerlo con tranquilidad y cuantas veces quieras.
- En caso de que no sepas qué decir o te de miedo tocar el tema, simplemente escucha, escuchar ya es una ayuda importante.
- No esperes a que el doliente acuda por tu ayuda, procura tomar la iniciativa.
- Recuerda que las ocasiones festivas como las fechas especiales, son momentos particularmente dolorosos en los que debes procurar brindar tu compañía.
- Sé paciente y concede el tiempo que sea necesario para superar esa pérdida, hay quienes lo hacen rápidamente, pero otras precisan más tiempo. No marques límites.